miércoles, 7 de septiembre de 2011

LAS HUELLAS CORPORALES DE LA LECTURA Y LA ESCRITURA

LAS HUELLAS CORPORALES DE LA LECTURA Y LA ESCRITURA: MARCAN EL QUEHACER PEDAGOGICO DE LOS MAESTROS DE LITERATURA.

Asimismo, estas prácticas contribuyen a desconocer el uso de los sentidos en el aprendizaje de dichos procesos, pues de manera implícita dejan de lado  el empleo del tacto, olfato, gusto y oído, sentidos que contribuyen al conocimiento de todo lo que les rodea, puesto que en esa edad los niños se caracterizan por cuestionar y con gran curiosidad aprenden con facilidad todo aprendizaje que se les brinde, quedando limitando únicamente al sentido de la visión. Igualmente, “…El lenguaje verbal oral o escrito se funda en los sentidos, y por tanto, se desarrolla con y para ellos” (Cuervo, 2008.Pág. 5). Pues, la lectura y la escritura se relacionan entre sí donde se pone en juego todos los sentidos para producir y dar a conocer un mensaje.
No obstante, el aprendizaje de la lectura y la escritura van acompañados de prácticas tradicionales de aprendizaje, donde se enseña cada consonante con su sonido y sus respectivas sílabas, para luego formar palabras y oraciones, siendo la m la primera letra del abecedario que se aprende en la escuela. Dicha letra ¿Quién no la recuerda cuando la aprendió? No porque evoca el recuerdo del ser más preciado que todos tenemos, como lo es nuestra mamá, sino por el dolor físico y psicológico que implicó el aprendizaje de tal grafema, en donde eran constantes los golpes, castigos físicos y palabras de menosprecio por parte del docente al momento de revisar la escritura y la lectura de los estudiantes.
Esta situación generalmente se evidenciaba, cuando el estudiante debía leer en voz alta pasando frente al tablero para leer un texto ante sus compañeros, el profesor aprovechaba el momento para recordarle todos los defectos, que según él, poseía como niño a quien se le criticaba su forma de hablar, leer, escribir y lo sometía a burlas ante sus compañeros. Generando asimismo, odio por el aprendizaje de estos procesos e inseguridad para superar dificultades. “…En este sentido el lema “la letra con sangre entra” pretende que el estudiante aprenda a leer y a escribir a través del dolor físico o de las acciones crueles: burla, agresión, rechazo, menosprecio” (Cuervo, 2008. Pág. 7). Estas acciones del docente marcaron la vida del estudiante, porque pierde credibilidad en sus propias capacidades, así como le genera  inseguridad para expresarse ante los demás frente al temor de ser criticado, además rechaza la lectura y la escritura en un edad posterior.
Todo este proceso mencionado anteriormente, deja huella en los individuos en el devenir del tiempo, pues quienes decidieron optar por un proyecto de vida como maestros de Literatura, repiten estas mismas enseñanzas en los primeros años de escolaridad a través de prácticas tradicionales de aprendizaje, es común observar en la actualidad que todavía se mantiene el aprestamiento, la enseñanza habitual por consonantes, sílabas y palabras, para enseñar a leer y a escribir; desconociendo las capacidades comunicativas de los niños y niñas. Y aunque el castigo físico ya no se aplica, el estudiante que no posee la habilidad para el aprendizaje de la lectura y la escritura, es sometido a múltiples refuerzos para adquiera estos procesos, donde se le resalta de igual manera las incapacidades para superar estas falencias.
Finalmente, si cambiara su discurso denigrante del docente hacia sus educandos en el momento de enseñar a leer y a escribir, contribuiría a fomentar una cultura diferente donde los educandos se apasionarían con estos proceso, y generaría una cultura donde se formarían grandes escritores y lectores en nuestro país, capaces de cuestionar nuestra realidad, y a la vez de aportar grandes conocimientos. La labor del docente consistirá en verdad de animar al educando a pesar de sus dificultades, a superar las posibles falencias que presente en dichos procesos, a respetarle su diferencia y dignidad que como ser humano posee, permitiendo generar una cultura diferente a la ya establecida socialmente.

1 comentario:

  1. Se nos olvidar el aqui y el ahora, nuestro cuerpo... por ello esta invitaciòn

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